No creo en la futurística del zodiaco, pero que sí atina mucho en cuestiones de carácter de las personas
(via zodiaccity)
No creo en la futurística del zodiaco, pero que sí atina mucho en cuestiones de carácter de las personas
(via zodiaccity)
Hoy hasta hace unos momentos, era un bonito día. Mucho sol, un clima templado como hace bastante tiempo no hacía -algunos dirán que eso sucede siempre-, pero bien sabemos que los días con clima como en antaño, ya no suceden tan seguido como quisiéramos los residentes de la antigua zona “azul y oro” del país -sí, lema que los de Pumas de la UNAM se volaron cínicamente. Todo era para mí, que evité durante la mayor parte del día enterarme de los -por decir lo menos y sin epítetos altisonantes- aciagos momentos, palabras, intenciones y decisiones de -la cada día más alejada respecto al resto de la población- clase política. Pude ver con mi hija una inmensa cantidad –ya estaba yo alucinando y sentía que mis ojos daban vueltas- de programas infantiles, pero con la firme intención de pasarme unos instantes memorables con mi revolucionada –eso servirá para otros posts- hija de mis entrañas.
Pero no, no bien entro en el trajín cotidiano y me entero –con una especie de estómago revuelto- que el profesor Lujambio se une a las voces que “sugieren” por no decir “demandan” que se “regulen”, por no decir “censuren” las actualmente infames… perdón, famosas, Redes Sociales, en especial y específicamente Facebook y Twitter. Ahora bien, ya se había visto la clara determinación de los políticos de todos los ámbitos de colocarse dentro de éstas, pero no para convivir y dialogar con “el resto de los mortales”, sino como un mero espacio –y por lo mismo innecesario para ellos- para colgar sus anuncios publicitarios/electorales y donde todos, como sucede en los castrantes y tradicionales medios de comunicación –ergo, el duopolio por el que todos sentimos repelús-, y que todo simplemente reaccionáramos -como de costumbre- con apatía, ironía y hastío, pero sin una acción real, ni de discusión, ni de diálogo con otros connacionales.
Las Redes Sociales ó Social Media, se vio en el transcurso del año, pueden y son en muchos casos, una herramienta poderosa, no únicamente de comunicación, sino de expresión del pensamiento colectivo. Ante los sucesos que estremecieron a varias sociedad -incluida en fechas recientes la estadounidense, con su buena porción de “sus indignados”-, los poderes de este país tiemblan de enojo ante un panorama como el que se desenvuelve en otras naciones. Pues el embate no lo han podido resistir ni dictadores con más de 30 años de trayectoria.
Ante esta perspectiva lo primero que tienden a hacer -en vez de pluralizar y convertirse en voceros del cambio- es mantener una condición acrítica y conservar “al precio que sea”, el “status quo”. No sólo quieren acallar a las voces de crítica, sino todo tipo de conversación que no pueda ser controlada, pues no les sirve, porque han visto que no son apreciados, ni siquiera un poco, por la inmensa mayoría de la población, que insatisfecha no sólo con “sus logros”, sino con su decadencia y carencia de autoridad moral. Pero esto no es algo que desconozcan, es decir, no pueden argumentar que desconocían el hecho que la gente no los quiere, que no aprueba sus excesos y sus francachelas, y que no hace sino desear mayor transparencia y menos opacidad, menos dispendio y más austeridad en todos los ámbitos y niveles de gobierno, no únicamente palabras, sino acciones palpables, concretas.
Por otro lado, han podido constatar, a través de analistas y estudios de seguimiento, que las redes sociales son el gran pizarrón de acceso público, donde todos pueden escribir y expresar sus ideas. Discutir, determinar, increpar, disentir, y hasta insultar con quienes se está en desacuerdo, y los políticos y toda su parafernalia han sucumbido ante este embate visceral del vox populi. En este momento, una gran parte -sino es que todos- anhelan ponerle un freno a esto, ya que no toleran y no están dispuestos a seguir enfrentando a la sociedad con una desventaja inicial, y para poner “el piso parejo” (obvia referencia) quieren impulsar desde donde viven, allá en Olimpo, su voluntad sobre todos los gobernados, quienes en realidad, les pagamos para que hagan lo que nosotros necesitamos, queremos y señalamos. Total contraste con lo que ellos hacen a diario y ahí tenemos su desacato a la ley en franca violación a la Constitución Mexicana en su necedad de no elegir a los 3 consejeros faltantes del IFE.
Efectúan lo que se les viene en gana y que con toda justificación -para sus designios- implantan. Por ejemplo, lo que pasó en Veracruz con los maestros encarcelados. Hay testimonios de que ellos escucharon balazos y que nadie les vino a contar, y que ni siquiera hicieron RT’s a algún Tweet perdido. Ahora con la misma excusa, buscan instaurarla en el resto del país y “a como dé lugar” antes que empiecen las campañas electorales y en “aras” de hacerse un lugarcito en el “ciberespacio”, tan codiciado en estos tiempos. Pero no para interactuar con los ciudadanos de “a pie”, sino con sus huestes, comedidos, clientes y voluntades capturadas mediante la coerción ó favores, y mostrarnos -a los mexicanos escépticos- que “son fuertes” y que gobernarán con el respaldo popular. Esos mismos “ciudadanos libres” (yo sí soy libre, y tan lo soy que hasta apartidista y no seguidor de liderazgos mesiánicos “tricolores” ó “amarillos con naranja” me declaro) que se venden a cualquier postor y que seguramente lucharán, polarizarán, “debatirán”, argumentarán, descalificarán -a quien no comulgue con ellos- y tratarán de demeritar, insultar y vilipendiar a aquellos individuos que no estemos con ellos y su “proyecto de nación” sea “alternativo” ú oficial, del color que sean y al candidato que apoyen.
La “guerra sucia” ha empezado ya, pero no contra ellos mismos, contra sus rivales partidistas y antagonistas políticos, contra activistas, guerrilleros ó narcos, sino contra su “enemigo histórico”, que somos nosotros, la población general y que escépticos no conseguimos pasarnos la “pastilla azul” de esta “Matrix” azteca, que nos permitiría vivir más tranquilos, menos estresados y más felices.
¿Ofende anuncio de Gisele Bündchen?
Otro comercial donde las buenas conciencias vuelven a exagerar su papel “regulador” para la no discriminación de la mujer. Digo, si no quieren aparecer sexys y usar sus encantos para provocar cierta reacción en los hombres ¿Para qué utilizar minifalda, cosméticos, lencería y tacones? Digo, el uso de esos adimentos lo único que hace es perpetuar la cosificación de la mujer en más de un nivel, sin excluir que se usan todos ellos en concursos aberrantes como Miss Universo y Miss Mundo, mejor preparémonos para el futuro, que ya está aquí, y hagamos campaña contra las empresas que las producen, pues lo único que hacen es atentar contra la dignidad y respeto hacia la mujer.
Será preferible que usen la ropa de trabajo que traemos los hombres como overalls, zapatos de trabajo con punta de metal, sin cosas llenas de podredumbre esclavista como aretes, pulseras, collares y sin maquillaje, no vaya a ser que alguien les lance un piropo, les diga que son lindas y que ¡qué bien se ven!
Perdón, me disculpo, no quiero que me acusen de estar afectado por la educación machista que me han inculcado y de la cual no puedo librarme.
Hellblazer #244 by Lee Bermejo
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Usualmente, no me gustan los tatuajes, pero este es verdaderamente una excepción.
Usually I don’t like tattos, but this is really an exception
Loving me these Hobbit illustrations by Sam Bosma, who, as I learned from his site, is an illustrator.
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Descripciones varias, desvivencias pacíficas, desencuentros afortunados, bebencias locutorias, parafernalia citadina de un blogger cualquiera en la Ciudad más grande del Mundo, sí 'ñor.